El pasado domingo 24 de abril nos juntamos varias familias para hacer una ruta cercana al barrio, quedando a las 10:30h en la zona Oeste del parque forestal de Valdebernardo para emprender la marcha.
El plan inicial era pasarnos por la celebración del día de la tortilla que todos los años organiza La Colmena, asociación del barrio de Santa Eugenia, pero en el último momento pospusieron la fecha. Así que modificamos ligeramente el orden del recorrido y los horarios previstos.
Nos reunimos 5 familias en la entrada que está enfrente de Faunia y desde ahí cruzamos para empezar el recorrido en la zona Norte del Parque Forestal.
Al poquito de empezar el recorrido, ya hicieron sus primeros hallazgos. Desde flores silvestres, insectos, almendrucos…la exuberancia de la primavera era muy llamativa como para pasar desapercibida a la curiosidad de nuestras/os pequeñas/os exploradoras/es.
Una vez finalizado el primer tramo en llano, más abierto y soleado, cruzamos las vías del tren accediendo a través de una valla desde donde avistamos unas huertas, cuya existencia desconocíamos la mayoría. Al parecer las gestionan un grupo de vecinas/os jubiladas/os del barrio de Valdebernardo.

Nos adentramos en el pinar de Santa Eugenia y tras un recorrido corto hicimos la primera parada para tomar algo y reponer fuerzas.


Podéis echar un ojo a este artículo de un periódico que se hizo eco de los hallazgos arqueológicos encontrados y para quien quiera profundizar más un informe sectorial del Plan Especial de Protección del Cerro Almodóvar sobre aspectos arqueológicos, geológicos, paleontológicos, paisajísticos, etnográficos, históricos y culturales. ¡Ahí es nada!
Como curiosidades, si vais al Museo de Ciencias Naturales, que sepáis que una de las tortugas gigantes que tienen expuesta fue encontrada en los yacimientos de este cerro y también que este sitio sirvió al famoso Antonio López para retratar Madrid desde ahí.
Quién nos iba a decir que teníamos semejante joyita tan cerca del barrio.
Después del piscolabis, iniciamos el ascenso por el cerro. Mientras subíamos, alguna mamá que creció en el barrio de Santa Eugenia nos contó sus batallitas de la infancia en torno a este lugar, como, por ejemplo, cuando nevaba que ella y sus hermanos subían equipados/as con el pijama debajo de la ropa, hasta lo más alto, para tirarse con plásticos y cartones cuales trineos.
Una vez arriba, disfrutamos de unas vistas espectaculares, pues los días anteriores fueron lluviosos por lo que había poco rastro de contaminación y sin embargo hizo un domingo soleado que nos permitió apreciar unos cielos y un horizonte de la ciudad increíble.
La bajada fue muy rápida y antes de darnos cuenta ya estábamos de vuelta en el parque de Valdebernardo para comer nuestro picnic.
Aprovechamos el buen tiempo y las ganas de tranquilidad para alargar la sobremesa. Mientras algunos y algunas jugaban o charlaban, hubo quien incluso durmió una siestita.

Antes de irnos quisimos visitar el famoso laberinto de este parque que nos dió mucho juego y muchas risas. Peques y mayores pasamos un rato divertidísimo persiguiéndonos y escondiéndose.
Aprovechamos para dar las gracias a nuestra magnífica fotógrafa senderista, Cristina, que hizo unas fotos preciosas y nos las ha compartido para deleite de todos y todas. ¡que las disfrutéis!


















